Uso de la IA en el trabajo disminuye: señales de fatiga empresarial tras el boom
Tras años de entusiasmo desatado y gasto récord en tecnología, el uso de inteligencia artificial (IA) en entornos laborales parece estar frenando de forma brusca. Según datos recientes citados por la publicación financiera, sólo un 11 % de los trabajadores de grandes empresas en Estados Unidos declararon usar IA en octubre, una cifra incluso inferior al 12 % registrado dos semanas antes. Además, el porcentaje de pymes (empresas de 100–249 empleados) que informan no haber usado IA en las últimas dos semanas ha subido desde el 74,1 % de marzo hasta un alarmante 81,4 %. En compañías de más de 250 empleados, el “no uso” también ha aumentado, del 62,4 % en febrero al 68,6 % recientemente. Estos datos contrastan con las enormes previsiones de inversión —se estiman hasta 5 billones de dólares en infraestructura de IA hasta 2030— y sugieren que, por ahora, la IA sigue siendo más un experimento que una herramienta consolidada de productividad. Otras encuestas mencionadas señalan una caída pronunciada en el uso mensual de IA generativa en el trabajo (del 46 % en junio a un 37 % en septiembre). Las razones apuntan a una “fatiga de IA” en empleados y directivos, expectativas poco cumplidas tras el verano de 2025 y decepciones en cuanto a los rendimientos prometidos por modelos avanzados. En resumen: el auge de la IA aplicada al trabajo parece enfriarse justo cuando más había hype y expectativas empresariales sobre su impacto real.
