China avanza hacia el primer prototipo de reactor de transmutación para 2027: gestión de residuos nucleares y generación de energía
China está desarrollando reactores de transmutación nuclear, una tecnología innovadora que utiliza elementos transuránicos presentes en los residuos radiactivos, como el plutonio y el americio, para transformarlos mediante fisión controlada en elementos con períodos de semidesintegración mucho más cortos. Esto reduce drásticamente la peligrosidad y el tiempo de almacenamiento de los desechos nucleares, al tiempo que genera grandes cantidades de energía limpia aprovechable. El país ha anunciado la construcción de un prototipo operativo a escala de megavatio para 2027, lo que lo posicionaría como el primero del mundo en esta categoría. Estos reactores, basados en sistemas subcríticos impulsados por aceleradores (ADS), no solo abordan el problema de la acumulación de residuos —considerados un pasivo ambiental y económico—, sino que convierten esos materiales en recursos energéticos valiosos, promoviendo una ‘minería urbana’ y una mayor independencia de combustibles frescos. Entre las ventajas destacan la estabilidad energética a largo plazo, la reducción de costos de almacenamiento y el apoyo a la descarbonización al complementar renovables intermitentes. Sin embargo, enfrenta retos técnicos como el manejo remoto de materiales radiactivos, la corrosión por neutrones intensos, la necesidad de aleaciones avanzadas y protocolos de seguridad estrictos. El liderazgo chino podría tener implicaciones geopolíticas importantes, alterando el panorama energético global y fomentando una posible carrera tecnológica internacional en los próximos años.
