La vigilancia digital y el Internet de las cosas en las operaciones de espionaje y guerra moderna
El artículo reflexiona sobre cómo las cámaras, micrófonos y sensores de dispositivos cotidianos se han convertido en herramientas de espionaje masivo. Comienza recordando la foto viral de Mark Zuckerberg tapando la cámara y el micrófono de su laptop con cinta adhesiva en 2016, lo que generó dudas sobre la privacidad. Expertos en ciberseguridad advierten hace años que virus o apps maliciosas pueden activar estos dispositivos sin que el usuario se dé cuenta. Lo que parecía paranoia ahora es realidad en el contexto de la guerra tecnológica. Se menciona un reportaje del Financial Times sobre cómo servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel usaron redes de cámaras urbanas y dispositivos conectados para rastrear a dirigentes iraníes, lo que facilitó el asesinato del líder supremo Alí Jamenei el 28 de febrero de 2026. Esto demuestra la integración de la vigilancia digital en estrategias militares y de inteligencia. El texto explica el concepto del Internet de las cosas (IoT), con miles de millones de dispositivos conectados (más de 21 mil millones en 2025) que recolectan y envían datos a la nube, vulnerable a intervenciones por hackers, empresas o agencias de inteligencia. Recomienda medidas básicas como revisar permisos, actualizar software y cubrir cámaras. Concluye que la innovación tecnológica está siendo absorbida por la lógica de la guerra, afectando no solo la privacidad individual, sino el poder global, la militarización y la soberanía digital, cuestionando quién controla estas infraestructuras y cómo se usan para dominación y muerte.
