Aberdeen sustituye su flota de autobuses de hidrógeno por eléctricos por problemas de servicio
El Ayuntamiento de Aberdeen, Escocia, ha decidido retirar su flota de 25 autobuses de hidrógeno de dos pisos, adquiridos en 2021 como parte de su estrategia de descarbonización del transporte público. Los vehículos estuvieron fuera de servicio desde septiembre de 2024 debido a la limitada disponibilidad de hidrógeno, lo que dificultaba mantener un servicio regular. Esta decisión también marca el fin de la colaboración con la petrolera BP, firmada en 2022, en el marco del plan municipal para convertir la ciudad en un referente del hidrógeno en Reino Unido. Los autobuses serán reemplazados por modelos eléctricos alimentados directamente desde la red eléctrica, una opción más sencilla de gestionar y económicamente eficiente. El Ayuntamiento ha explicado que la creciente demanda de vehículos eléctricos y las mejoras en la capacidad y eficiencia de las baterías han reducido la necesidad de hidrógeno en el transporte urbano. Aunque la recarga de hidrógeno es rápida, su producción requiere grandes cantidades de electricidad renovable, lo que encarece y complica su implementación. Con esta medida, Aberdeen apuesta por soluciones más prácticas y sostenibles para su transporte público, reforzando la infraestructura de carga eléctrica urbana.
