“5 euros la entrada”: así es la red de plataformas y chats privados que han permitido la muerte de un ‘streamer’ español

La muerte de un 'streamer' español revela redes privadas de consumo de drogas y retos extremos en internet
Foto: El País

La muerte de un ‘streamer’ español revela redes privadas de consumo de drogas y retos extremos en internet

El artículo narra la trágica muerte de Sergio Jiménez Ramos, un ‘streamer’ español de 37 años conocido como Sssanchopanza, que falleció durante un supuesto reto con drogas y alcohol en una videollamada privada. Jiménez ofrecía acceso a estos encuentros por cinco euros, pagaderos por Bizum, en los que un pequeño grupo de espectadores le observaba consumir drogas en directo. Este suceso ha destapado una red más amplia de plataformas y chats privados, especialmente en Telegram y Google Meet, donde se replican comportamientos de riesgo en busca de atención o dinero.

El caso está relacionado con el entorno del ‘influencer’ Simón Pérez, conocido por sus vídeos sobre hipotecas y su posterior deriva hacia contenidos centrados en el consumo de drogas, apuestas y desafíos en streaming. Expulsado de plataformas como Kick, Trovo o DLive, Pérez adoptó un modelo alternativo basado en contenidos más provocadores en videollamadas privadas y versiones más suaves en espacios públicos como YouTube o TikTok. Su idea era crear una red de streamers menores que generaran ingresos en su nombre, aunque el proyecto acabó derivando en actividades peligrosas.

La investigación abierta por los Mossos d’Esquadra busca determinar si existió ‘inducción al suicidio’ o manipulación hacia Jiménez, quien padecía problemas mentales y económicos. La muerte ha reabierto el debate sobre la responsabilidad legal y ética de las plataformas digitales, así como el papel de las audiencias que participan o incentivan conductas autodestructivas. Este caso, comparable al de Raphaël Graven en Francia, pone de relieve los riesgos de los entornos digitales cerrados donde la adicción, la exposición extrema y la monetización de la vulnerabilidad humana confluyen con consecuencias fatales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *