Museos escanean sus colecciones a alta resolución para garantizar su preservación digital
La digitalización del arte ha dado un salto tecnológico con el escaneo 3D de colecciones de museos y bibliotecas, permitiendo una conservación de obras a una resolución tan alta que se capturan detalles invisibles a simple vista. Ejemplos como el escáner Selene, usado en la Biblioteca Bodleian de Oxford, revelan detalles tan minúsculos como inscripciones ocultas en márgenes de manuscritos antiguos. Esta tecnología no solo ayuda en la conservación sino también en la accesibilidad, permitiendo a investigadores y público acceder a las obras desde cualquier parte del mundo. Museos como el Museo Británico y el Museo Reina Sofía ya utilizan estas tecnologías para preservar artefactos valiosos y, a su vez, facilitar su estudio sin riesgo de daños. En el caso del Museo Getty en Los Ángeles, la digitalización también ha permitido crear soportes invisibles para piezas extremadamente frágiles. Estos avances tecnológicos prometen transformar la forma en que interactuamos y preservamos el arte, asegurando su legado para las futuras generaciones.
