Toyota se sorprende por la velocidad de desarrollo de los coches eléctricos chinos
Las marcas chinas, como BYD, están ganando terreno en el mercado global de coches eléctricos, sorprendiendo incluso a gigantes como Toyota. Mientras que los fabricantes tradicionales como Toyota tardan entre 4 y 6 años en desarrollar un nuevo modelo de coche, las marcas chinas son capaces de reducir este tiempo a tan solo 2 años. Esta velocidad de desarrollo es posible gracias a sus métodos de trabajo, que se basan en la integración vertical de la cadena de suministro, el uso de simulaciones y la Inteligencia Artificial, además de un sistema de trabajo muy exigente que incluye jornadas laborales de 12 horas al día, 6 días a la semana. Toyota, acostumbrada a su enfoque meticuloso y a sus pruebas exhaustivas, se ha visto sorprendida por este enfoque más acelerado. Aunque las marcas chinas aún tienen que probar su fiabilidad a largo plazo, la rapidez con la que avanzan está poniendo a los fabricantes tradicionales en una situación difícil. A pesar de esto, Toyota sigue confiando en su reputación de fiabilidad, que sigue siendo un valor muy apreciado en mercados como el europeo.
