Estudiante desarrolla método económico para medir temperatura del rotor en motores eléctricos
La noticia aborda un problema crítico en los motores eléctricos de imanes permanentes: la temperatura del rotor, que si supera ciertos límites, provoca la desmagnetización de los imanes, lo que conlleva la pérdida total de funcionalidad del motor. Los fabricantes han recurrido tradicionalmente a estimaciones indirectas de temperatura mediante sensores en el estator, con un margen de error de hasta 15 grados, lo que obliga a sobredimensionar los imanes con tierras raras, aumentando costos y dependencia de China. Continental y ZF han presentado soluciones distintas: Continental desarrolló el sistema eRTS, un sensor inalámbrico en el rotor con un margen de error de 3 grados, mientras que ZF implementó TempAI, un modelo de inteligencia artificial para mejorar la precisión de las predicciones. Sin embargo, la solución más innovadora y económica proviene de Regina Luig, estudiante de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Coburgo, quien propuso utilizar el sensor Hall ya presente en los motores para medir indirectamente la temperatura a través de las variaciones en el campo magnético. Este método, basado en un modelo matemático, permite ajustar con precisión el uso de tierras raras, optimizando la potencia del motor sin aumentar costos. La noticia destaca que esta solución, derivada de un trabajo de fin de grado, es más económica que las propuestas de los grandes proveedores y aprovecha un componente existente en todos los motores eléctricos. La aplicación práctica de este método podría reducir costos, mejorar la eficiencia y disminuir la dependencia de materiales críticos, beneficiando tanto a fabricantes como a consumidores.
