Análisis crítico sobre la posible construcción de un segundo reactor CANDU en Point Lepreau
El verano de 2025, la Primera Ministra de Nuevo Brunswick, Susan Holt, sugirió la idea de construir un segundo reactor CANDU en el sitio nuclear de Point Lepreau. Sin embargo, el reactor CANDU 6 actual en Point Lepreau, que comparte diseño con el reactor cerrado en Québec, es económicamente deficitario y ha tenido un rendimiento por debajo del promedio global con una capacidad operativa del 78% desde su última remodelación, y que en 2024 operó solo al 32% debido a paradas imprevistas. La empresa operadora NB Power acumula una deuda cercana a los 6 mil millones de dólares canadienses, principalmente por sobrecostos relacionados con este reactor. No existe un diseño nuevo real de reactor CANDU para construir; la compañía AtkinsRéalis posee derechos exclusivos sobre un nuevo modelo llamado Monark, que sólo está en fase de planificación y modelado por ordenador. Aunque se ha predicho una eficiencia teórica muy alta, esta se considera poco realista dadas las experiencias previas. Asimismo, las comunidades indígenas locales no han dado su consentimiento para ampliar la infraestructura nuclear en su territorio. Además, Nuevo Brunswick carece de capacidad técnica y financiera adecuada para gestionar la operación nuclear de forma óptima, evidenciada por problemas de gestión y mantenimiento insuficiente. Ante estos antecedentes, expertos advierten que construir un segundo reactor CANDU en Point Lepreau sería económicamente irresponsable y arriesgado para la región.
