Desarrolladores de juegos triple A ignoran necesidad de optimización para rendimiento superior a 60 FPS
La noticia aborda una crítica hacia los desarrolladores de juegos de alto nivel (triple A) por su falta de optimización en los títulos que utilizan motores gráficos como Unreal Engine 5. El artículo señala que, a pesar de que los jugadores cuentan con monitores de altas frecuencias de refresco (cientos de Hz), los juegos no están diseñados para aprovechar esta capacidad, ya que no logran mantener tasas de fotogramas por segundo (FPS) superiores a 60 en configuraciones de alta calidad. Se menciona específicamente el caso de ‘The Blood of Dawnwalker’, un juego que, incluso con una GeForce RTX 5090, no alcanza los 60 FPS estables en 4K con calidad máxima, oscilando entre 50 y 55 FPS. Además, se cita ‘The Outer Worlds 2’ como otro ejemplo, donde el rendimiento en 4K con calidad máxima se limita a 43-48 FPS en la misma tarjeta gráfica. El director del juego ‘The Blood of Dawnwalker’, Konrad Tomaszkiewicz, ha expresado que no entiende por qué los jugadores esperan que los juegos funcionen a más de 60 FPS, argumentando que ‘no es un shooter’. El artículo critica esta actitud como una desconexión total con los jugadores y el hardware disponible, destacando que la optimización adecuada permitiría disfrutar de una mayor fluidez en juegos que funcionen a 120 FPS en monitores de 120 Hz. Se refiere a que, aunque no es necesario que todos los juegos alcancen tasas extremas de FPS, es importante que los desarrolladores entiendan la demanda de una experiencia más fluida, especialmente en un contexto donde los monitores de alta frecuencia son comunes. El artículo concluye que la falta de optimización es una consecuencia del acomodamiento de los desarrolladores al Unreal Engine 5, lo que refleja una pereza en la mejora del rendimiento.
