La prohibición de redes sociales a menores es solo el primer paso: el verdadero desafío son las plataformas que violan la ley
El artículo de Enrique Dans destaca que el problema de las redes sociales no es solo la presencia de menores en ellas, sino el modelo de negocio de las plataformas que se basa en la manipulación de datos personales, la adicción y la polarización. La prohibición de acceso a menores es vista como una medida necesaria para proteger a los más vulnerables, pero Dans argumenta que no es suficiente. Asegura que estas plataformas, cuyo modelo de negocio infringe normativas como el GDPR, no pueden seguir operando sin cumplir con las leyes de privacidad y derechos fundamentales. La medida debe ir más allá, exigiendo responsabilidades penales para los ejecutivos de las empresas responsables y, en última instancia, cerrando aquellas plataformas que no respeten la legislación vigente. El autor señala que no se trata de censura, sino de garantizar el cumplimiento de las normativas para proteger la sociedad de los efectos negativos de las redes sociales sobre la salud mental, la polarización política y la desinformación.
