España limita las llamadas comerciales al prefijo 400 para facilitar su identificación y bloqueo
La Ley de Servicios de Atención a la Clientela, aprobada en diciembre, establece nuevas reglas para las llamadas comerciales en España. Según la normativa, las empresas deberán usar un número distinto para realizar llamadas comerciales del que emplean para la atención al cliente, separando así estas funciones de manera clara. Aunque las llamadas comerciales sin consentimiento ya estaban prohibidas, aún se permitían en ciertos casos, como cuando el usuario había aceptado recibirlas o había sido cliente en los últimos 12 meses, siempre que no estuviera inscrito en listas de exclusión publicitaria. Ahora, además, estas llamadas solo podrán originarse desde números que comiencen por el prefijo 400, lo que permitirá identificarlas fácilmente y, si se desea, bloquearlas. Estos números podrán aceptar llamadas entrantes, que deberán ser gratuitas o tener un coste similar al de los números geográficos. Las operadoras tendrán prioridad en la asignación de estos números y deberán informar a sus clientes mediante avisos en las facturas durante un periodo de hasta 30 meses tras la entrada en vigor. Los números de atención al cliente, por su parte, deberán utilizar numeración corta, gratuita o geográfica y no podrán usarse para ofrecer productos o servicios.
