El uso residual de los SMS impulsa subidas de precio entre las operadoras
Aunque los servicios de telefonía móvil han reducido drásticamente sus precios en los últimos años, incluyendo llamadas y datos ilimitados, los mensajes SMS han seguido una tendencia opuesta. Varias operadoras han dejado de incluir SMS en sus tarifas, y algunas incluso han aumentado significativamente su precio por unidad. Mientras que Digi cobra solo 0,05 €, operadores como Yoigo o MásMóvil han elevado el precio hasta los 0,50 € por mensaje, un incremento del 150% en algunos casos.
Esto se debe a que el uso de SMS se ha especializado, alejándose del usuario común. Actualmente, se usan sobre todo para verificaciones automáticas por parte de apps, sistemas de comunicación en dispositivos IoT antiguos o incluso para envíos masivos ilegales mediante dispositivos conocidos como SIM box. Estos usos han hecho que las operadoras los consideren canales de tráfico abusivo, por lo que restringen su uso y lo sacan de las tarifas estándar. Así, los SMS se convierten en una fuente de ingresos modesta pero constante, pese a su escasa utilización entre los usuarios habituales.
El incremento de precio, aunque poco perceptible para la mayoría, afecta sobre todo a quienes aún dependen de este medio por razones técnicas o automatizadas.
