Reanudación cautelosa del acuerdo tecnológico entre EE.UU. y Reino Unido centrado en colaboración nuclear civil
Funcionarios de alto nivel de Estados Unidos y el Reino Unido han retomado las negociaciones sobre el acuerdo ‘tech prosperity deal’, valorado en varios miles de millones de libras, que se había paralizado a finales del año pasado debido a presiones del presidente Donald Trump para obtener concesiones comerciales más amplias por parte del Reino Unido. Este acuerdo, anunciado en septiembre de 2025 durante la visita de Estado de Trump, busca fomentar la cooperación en campos como la inteligencia artificial, la computación cuántica y la energía nuclear. El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, lo presentó entonces como el inicio de una ‘edad de oro’ para la energía nuclear, con mayor colaboración transatlántica y procesos regulatorios más ágiles para proyectos atómicos. El pacto prometía atraer inversiones de hasta 31.000 millones de libras de grandes empresas tecnológicas estadounidenses. Sin embargo, Washington lo suspendió en diciembre tras frustrarse por la falta de avances en barreras no arancelarias en las negociaciones comerciales generales, como regulaciones sobre alimentos y bienes industriales. Ahora, las conversaciones se han ‘desatascado’ y se centran especialmente en tecnologías nucleares civiles, incluyendo reactores avanzados, y en la organización de una cumbre conjunta sobre tecnologías de fusión. Entre los proyectos destacados figuran el acuerdo entre la británica Centrica y la estadounidense X-energy para construir reactores de alta temperatura refrigerados por gas en Hartlepool, así como los esfuerzos de Rolls-Royce para introducir sus reactores modulares pequeños (SMR) en el mercado estadounidense tras entrar en el proceso regulatorio. La reanudación parece limitada inicialmente al ámbito nuclear, mientras persisten tensiones en otros aspectos comerciales.
