Suiza planea disminuir gradualmente su dependencia de Microsoft
El Gobierno suizo ha anunciado su intención de reducir progresivamente la dependencia de los productos de Microsoft en la administración federal. Según un portavoz de la Cancillería Federal, se busca este cambio de forma gradual y a largo plazo. Esta decisión sorprende porque hace poco se instaló Microsoft 365 en unas 54.000 estaciones de trabajo, pese a las preocupaciones por la seguridad de los datos. Antes, las propuestas de alternativas encontraron resistencia interna y críticas por considerarse experimentos. Un estudio de viabilidad confirma que es posible sustituirlos por software de código abierto, que se puede usar libremente y desarrollar sin depender de corporaciones. Alemania sirve de modelo: el estado de Schleswig-Holstein ya ha migrado su administración a soluciones independientes, y Berna muestra interés. El exjefe del ejército Thomas Süssli urge acelerar el proceso. En los últimos diez años, la Confederación y los cantones han gastado más de 1.100 millones de francos suizos (unos 1.400 millones de dólares) en licencias de Microsoft. Las inquietudes crecen por la legislación estadounidense, como la Cloud Act de 2018, que permite al Gobierno de EE.UU. acceder a datos almacenados por empresas como Microsoft, incluso en servidores suizos, sin que los usuarios sepan qué autoridad accede ni para qué. Esto impulsa la soberanía digital suiza frente a los gigantes tecnológicos.[web:1]
