La expansión de la IA provoca escasez y aumento de precios en la electrónica de consumo
El auge de la inteligencia artificial está generando una crisis sin precedentes en la industria de la electrónica de consumo. Las enormes infraestructuras necesarias para entrenar y operar los modelos de IA están absorbiendo gran parte de la producción mundial de componentes esenciales, especialmente memorias DRAM y NAND. Proyectos como «Stargate» de OpenAI, con inversiones previstas de hasta 500.000 millones de dólares, concentran recursos que antes abastecían al mercado convencional. Fabricantes como Samsung, SK hynix y Micron priorizan ahora el suministro a centros de datos frente al consumidor final, provocando una reducción del 40 % en la oferta global de DRAM y fuertes subidas de precios. Micron incluso ha retirado su marca Crucial del mercado minorista al destinar toda su producción de 2026 a memorias HBM para IA. Esta reorientación afecta a gigantes como Dell, HP y Lenovo, que ya han anunciado incrementos de precios de hasta un 20 %. AMD y NVIDIA también ajustan sus tarifas debido al encarecimiento de la VRAM, mientras que Sandisk y otros proveedores han aumentado un 50 % los precios de la memoria flash NAND, afectando a la disponibilidad de SSD. Incluso productos accesibles como las Raspberry Pi han sufrido subidas históricas de precio. En conjunto, el mercado tecnológico experimenta tensiones estructurales impulsadas por la ‘fiebre de la IA’, que prioriza rentabilidad e innovación sobre la accesibilidad, dejando al consumidor final con menos opciones y precios más altos.
