La guerra geopolítica por el control de la tecnología de chips
La noticia explora la compleja y estratégica competencia global por dominar la fabricación de chips, un sector crítico para la tecnología moderna. El artículo destaca que, a pesar de que los chips son parte cotidiana de nuestra vida, su producción es extremadamente compleja y requiere un esfuerzo industrial titánico. La pandemia evidenció la fragilidad de la cadena de suministro de chips, generando una ‘sequía’ que afectó a múltiples industrias. Históricamente, la carrera por los chips ha estado marcada por espionaje, luchas geopolíticas y robos de secretos industriales, como el caso de la URSS que intentó copiar la tecnología estadounidense robando 2000 máquinas de fabricación. Hoy en día, la hegemonía en la fabricación de chips está en manos de TSMC, una empresa taiwanesa que produce los chips más avanzados del mundo, mientras que Estados Unidos, China y Corea del Sur son los principales actores en la competencia. China, a través de su empresa SMIC, busca aumentar su participación en el mercado, aunque enfrenta bloqueos tecnológicos impuestos por Estados Unidos. Europa intenta reaccionar, pero se encuentra en un retraso significativo. El artículo también subraya que los chips no son solo un producto industrial, sino que su capacidad de producción define el poder tecnológico y militar, ya que se utilizan en sistemas de inteligencia artificial, misiles y otros dispositivos críticos. La noticia concluye recomendando el libro ‘Chip War’ de Chris Miller, que analiza esta historia desde sus inicios hasta la actualidad.
