Cómo estoy migrando mis servicios tecnológicos de empresas estadounidenses a alternativas europeas
El autor, Jose García, relata su experiencia personal al decidir reducir al máximo su dependencia de las grandes tecnológicas estadounidenses como Google, Meta, Microsoft y Amazon, motivado por cuestiones de privacidad y por un deseo de apoyar la soberanía tecnológica europea. Explica que la mayoría de servicios cotidianos (correo, buscador, nube, navegador, mensajería, redes sociales) pasan por plataformas de EE.UU. que monetizan datos personales mediante publicidad dirigida. En los últimos meses ha ido sustituyendo estas herramientas por opciones europeas o con fuerte enfoque en privacidad. Ha adoptado Proton Mail y su suite (Proton Unlimited) para correo, calendario, Drive y VPN (Suiza), pagando una suscripción mensual. Cambió Chrome por Vivaldi (Noruega), un navegador basado en Chromium pero sin rastreo de Google y con gran personalización. Para búsquedas, usa Qwant (Francia), que no perfila al usuario ni vende datos, aunque reconoce que los resultados son menos precisos y rápidos que Google. En cuanto a IA, prefiere Le Chat de Mistral AI (Francia) por su rapidez y origen europeo. Admite que aún no ha podido abandonar Android, Google Maps, YouTube ni WhatsApp por completo, y que el cambio requiere esfuerzo, dinero y voluntad, ya que las alternativas europeas suelen ser de pago y menos cómodas. Considera que apostar por ellas es necesario para fomentar su desarrollo y reducir la hegemonía estadounidense en tecnología.
