Australia encuentra dificultades para hacer cumplir la restricción de redes sociales a menores
Desde el 10 de diciembre, Australia implementa una ley que limita el acceso de menores de 16 años a redes sociales, obligando a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios bajo amenaza de multas millonarias. A pesar de estas medidas, un informe del regulador de seguridad en internet eSafety revela que cerca del 70% de los menores continúa usando plataformas como Facebook, Instagram, Snapchat o TikTok, mientras que casi la mitad mantiene cuentas en YouTube. Durante las primeras semanas, las plataformas cerraron 4,7 millones de cuentas de menores, pero los sistemas de control presentan fallos que permiten evadir la norma, como la manipulación de la edad declarada o el uso de datos falsos. La responsable de eSafety, Julie Inman Grant, ha advertido que se están recopilando pruebas para posibles acciones legales contra las empresas que no colaboren de manera efectiva. Australia se convierte así en un ejemplo pionero en el control del uso de redes sociales por menores, y otros países como España, Francia y Reino Unido estudian medidas similares, motivados principalmente por la preocupación por la salud mental de los niños, expuestos a contenido violento, misógino o que promueve trastornos alimentarios y conductas de riesgo. La experiencia australiana pone de relieve la dificultad de limitar efectivamente el acceso de menores a internet y redes sociales.
