Investigadores coreanos desarrollan motor eléctrico sin cobre usando nanotubos de carbono para vehículos más eficientes y sostenibles
Un equipo del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología (KIST) ha desarrollado un motor eléctrico funcional cuya innovación principal es la completa sustitución del cobre por cables hechos de nanotubos de carbono (CNT). Este avance permite fabricar motores más ligeros gracias a la menor densidad de los nanotubos y mejora la eficiencia energética en vehículos eléctricos, contribuyendo también a reducir las emisiones de CO₂ durante la fabricación. Los CNT son estructuras tubulares formadas por láminas de grafeno enrolladas, que presentan una resistencia a la tracción hasta 100 veces superior al acero y una conductividad comparable a la del cobre cuando están alineados por el método LAST (Lyotropic Liquid Crystal‑Assisted Surface Texturing). Este método mejora la conductividad en más de un 130% y elimina metales contaminantes, permitiendo crear cables resistentes, flexibles y ultraligeros. Aunque el motor actual solo ha sido probado en un coche de juguete con baja potencia, demuestra el potencial real de esta tecnología para reducir el peso y aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos. Sin embargo, la producción industrial enfrenta retos importantes como reproducir la alta conductividad de nanotubos individuales en fibras macroscópicas, el alto coste de fabricación y el uso de procesos químicos agresivos. Empresas como LG Chem exploran el uso de CNT en baterías para mejorar su capacidad energética. Esta innovación podría marcar el inicio de una nueva generación de motores eléctricos más sostenibles y eficientes en el sector automovilístico y aeroespacial.
