Microsoft aconseja reemplazar PCs antiguos por incompatibilidad con Windows 11
Microsoft ha generado controversia al recomendar a los usuarios de Windows 10 que reemplacen o reciclen sus ordenadores si no cumplen con los requisitos técnicos para actualizar a Windows 11. Esta nueva versión del sistema operativo exige la presencia del chip de seguridad TPM 2.0 y procesadores modernos, lo que deja fuera a numerosos dispositivos aún funcionales. La empresa sugiere que, en caso de no poder actualizar, los usuarios vendan o reciclen sus equipos antiguos.
Esta postura ha sido criticada por organizaciones medioambientales y defensores del derecho a reparar, quienes advierten sobre el incremento de residuos electrónicos que esta medida podría generar. Se estima que hasta 240 millones de ordenadores podrían convertirse en desechos, lo que equivale a unas 480.000 toneladas de basura electrónica, comprometiendo los objetivos medioambientales de la propia Microsoft.
Además, se señala que otras compañías como Dell y HP han adoptado enfoques más sostenibles, facilitando la reparación y reutilización de dispositivos. En contraste, Microsoft ha sido criticada por la dificultad para reparar sus productos, aunque tras la presión pública ha mostrado disposición a mejorar en este aspecto.
En resumen, la recomendación de Microsoft de reemplazar PCs antiguos ha suscitado un debate sobre sostenibilidad, derechos del consumidor y el equilibrio entre innovación tecnológica y responsabilidad ambiental.
