Un experimento demuestra cómo el pájaro bebedor puede generar pequeñas cantidades de electricidad a partir de la evaporación del agua
Un grupo de investigadores ha demostrado que el conocido juguete del pájaro bebedor, popular durante décadas como curiosidad científica, puede utilizarse como un generador eléctrico de muy baja potencia aprovechando la energía asociada a la evaporación del agua. El trabajo, realizado por científicos de la Universidad Tecnológica del Sur de China y publicado en la revista Device, no plantea una fuente de energía revolucionaria, pero sí una prueba de concepto ingeniosa sobre cómo captar energía ambiental para alimentar pequeños dispositivos.
El funcionamiento del pájaro bebedor se basa en un ciclo térmico sencillo. Al mojarse el pico y la cabeza de fieltro, el agua se evapora y enfría la parte superior del juguete. Este enfriamiento provoca la condensación del vapor del líquido interno, normalmente diclorometano, lo que reduce la presión en la parte superior del tubo. Como consecuencia, el líquido asciende, se desplaza el centro de gravedad y el pájaro se inclina para “beber” de nuevo, reiniciando el ciclo mientras exista evaporación.
Los investigadores han acoplado a este movimiento dos módulos triboeléctricos, capaces de generar electricidad a partir del roce entre materiales. El conjunto, denominado DB-THG (drinking-bird triboelectric hydrovoltaic generator), permitió obtener pequeñas cantidades de energía eléctrica en condiciones de laboratorio relativamente normales, con una temperatura de unos 25 grados y una humedad del 20 %.
En las pruebas se generaron aproximadamente 0,65 julios de energía total, con una potencia media del orden de los microvatios y picos de tensión elevados. Esta energía fue suficiente para mantener en funcionamiento durante decenas de horas pequeñas pantallas LCD, calculadoras y sensores, además de cargar lentamente un condensador comercial.
Aunque las cifras están muy lejos de cualquier aplicación práctica a gran escala, el experimento demuestra que la energía asociada a la evaporación del agua puede aprovecharse para alimentar dispositivos electrónicos de consumo ultrabajo. El interés principal del trabajo reside en el concepto y en su posible aplicación futura en sensores autónomos o sistemas de bajo consumo, tanto en interiores como al aire libre.
