El bus VLB: la historia de un intento fallido de acelerar los ordenadores en los 90
El artículo de TeknoPlof repasa la historia del bus VLB (VESA Local Bus), una tecnología que surgió a principios de los años noventa para resolver las limitaciones de rendimiento en los ordenadores personales de la época. Con el auge de los procesadores 486, la industria necesitaba un sistema de comunicación más rápido entre la CPU, la memoria y las tarjetas de expansión, especialmente las gráficas. Así nació el bus VLB, promovido por la asociación VESA, como una extensión directa del bus del procesador, lo que permitía velocidades muy superiores a los antiguos buses ISA. Sin embargo, este diseño, que funcionaba casi ‘a lo bruto’, resultó ser una solución poco estable y difícil de escalar. El bus VLB solo funcionaba correctamente con ciertos procesadores y frecuencias, y su instalación resultaba delicada debido al tamaño físico de las tarjetas y a la falta de controladores universales. Con la llegada de los Pentium y del nuevo estándar PCI, más flexible y estable, el bus VLB quedó rápidamente obsoleto, desapareciendo a mediados de los noventa. El texto utiliza un tono divulgativo y humorístico para explicar cómo aquel intento de “ponerle un cohete a la placa base” reflejó tanto la creatividad como las prisas tecnológicas de aquella década, cuando el hardware avanzaba a gran velocidad pero sin una estandarización sólida.
