EE.UU. declara la guerra digital al coche chino: en un mes empezará el veto tecnológico

Estados Unidos vetará el software y hardware chinos en coches conectados a partir de 2026
Foto: Autofacil

Estados Unidos vetará el software y hardware chinos en coches conectados a partir de 2026

Estados Unidos ha aprobado una normativa que restringe de forma drástica el uso de software y hardware con vínculo chino o ruso en los vehículos conectados que se vendan en su mercado. La medida, publicada por el Bureau of Industry and Security del Departamento de Comercio y ya en vigor a nivel regulatorio, fija el 17 de marzo de 2026 como fecha clave para determinar qué desarrollos tecnológicos pueden acogerse a la excepción denominada “legacy”. A partir de ese momento, cualquier nuevo proceso de homologación para el Model Year 2027 deberá cumplir con la prohibición.

La norma no veta los coches chinos como producto, sino los sistemas tecnológicos críticos: software de conectividad, infotainment online y conducción automatizada de niveles avanzados, así como determinados componentes de hardware relacionados con comunicaciones inalámbricas. Los vehículos ya vendidos no se verán afectados ni habrá desactivaciones remotas, pero los fabricantes deberán auditar en profundidad su Software Bill of Materials para garantizar que no existen dependencias posteriores con proveedores bajo jurisdicción china o rusa.

El calendario es progresivo. El software quedará restringido desde MY 2027, mientras que el hardware de conectividad tendrá margen hasta 2030. Además, los fabricantes controlados por capital chino o ruso no podrán vender vehículos conectados en EE. UU. sin autorización expresa. El impacto es significativo, ya que el mercado estadounidense representa cerca del 18 % de las ventas mundiales de vehículos.

La medida tiene precedentes en China, donde fabricantes extranjeros como Tesla han afrontado fuertes limitaciones en materia de datos y conectividad. En la práctica, se consolida una tendencia global: el coche conectado pasa a considerarse infraestructura estratégica, y la competencia industrial se entrelaza con la seguridad nacional y la soberanía digital.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *