Clara Chappaz: la regulación de redes sociales frente a la protección de los menores y la salud mental
Clara Chappaz, embajadora de Francia para Asuntos Digitales e Inteligencia Artificial, explica en esta entrevista el nuevo marco de regulación que Francia está impulsando para proteger a los menores frente a los riesgos de las redes sociales. A partir de septiembre, Francia prohibirá el acceso a las redes sociales a menores de 15 años, convirtiéndose en el primer país europeo en hacerlo y el segundo del mundo tras Australia. La medida se basa en un informe elaborado por científicos sobre los impactos sanitarios y sociales de las plataformas, y se inscribe en una estrategia diplomática más amplia para avanzar hacia una normativa internacional que obligue a las empresas a asumir responsabilidades similares a las de otras industrias reguladas, como el tabaco o el alcohol.
Chappaz destaca que se está ante una crisis de salud pública provocada por una economía de la adicción alimentada por algoritmos diseñados para captar la atención constante de los usuarios. Cita casos de familias que acuden a especialistas por problemas de desarrollo cognitivo en niños, achacados al uso excesivo de pantallas, y señala un posible impacto económico negativo en el PIB francés a largo plazo. La edad de 15 años se ha definido como mayoría de edad digital tras un debate técnico y cultural, al coincidir con momentos clave del desarrollo adolescente y con la edad de consentimiento para el tratamiento de datos personales.
La funcionaria subraya que la regulación exige que las plataformas implementen sistemas sólidos de verificación de edad, más allá de simplemente preguntar la fecha de nacimiento, y recuerda que las experiencias previas en Francia sobre el control de acceso a la pornografía para menores ya han reducido el tráfico de menores a la mitad. Describe un cambio de percepción en Silicon Valley, que reconoce el problema y empieza a buscar soluciones, en un contexto de varias sentencias y multas por uso adictivo de algoritmos. También hace referencia a la necesidad de pensar en el impacto de la inteligencia artificial en la infancia y en medidas como la prohibición de teléfonos en las aulas, como parte de un esfuerzo más amplio para rebajar la dependencia digital de toda la sociedad.
