China acelera los doctorados STEM para impulsar su competitividad tecnológica
China lleva décadas apostando por la formación técnica como eje estratégico para su desarrollo económico y tecnológico, y ahora ha dado un paso más para consolidarse como potencia STEM. Según datos recientes, el país ya cuenta con 5,8 millones de graduados en disciplinas científicas y tecnológicas, una cifra que supera ampliamente a la del resto del mundo. Sin embargo, su nuevo objetivo no es solo aumentar la cantidad de ingenieros, sino acelerar la formación de los de mayor nivel académico: los doctorados. Las universidades chinas han comenzado a adoptar un nuevo modelo en el que los estudiantes pueden obtener el título de PhD no mediante una tesis teórica, sino mediante el desarrollo de productos y sistemas reales aplicables a la industria. Este enfoque, impulsado por instituciones como la Universidad Tecnológica de Harbin, busca reducir los tiempos de formación y reforzar la conexión entre academia y empresa en áreas estratégicas. El primer caso documentado es el de Wei Lianfeng, ingeniero del Instituto Nuclear de China, que obtuvo su doctorado tras desarrollar un sistema de soldadura láser al vacío evaluado por expertos del sector. La medida encaja en la estrategia nacional para superar los cuellos de botella provocados por los vetos tecnológicos de Estados Unidos, especialmente en campos como los semiconductores o la computación cuántica. Con más del 40% de los nuevos graduados chinos eligiendo carreras STEM y con proyecciones de 77.000 doctorados anuales en 2025, China busca consolidar su liderazgo global acelerando la formación de talento altamente cualificado y orientado a la aplicación práctica.
