Un tinte fotocromático permite transformar edificios y invernaderos en generadores de energía
Un equipo internacional de investigadores, entre ellos científicos de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla, ha desarrollado un tinte fotocromático que imita la función del iris humano para regular la luz, lo que podría revolucionar la energía solar. Este avance se enfoca en la creación de células solares semitransparentes que se adaptan a las condiciones de luz de manera automática. El tinte cambia de color, oscureciéndose con luz intensa y volviendo a ser transparente cuando la luminosidad es baja, mejorando la eficiencia energética sin afectar la habitabilidad de los edificios. Este desarrollo no solo tiene aplicaciones en rascacielos, sino también en invernaderos, donde además de generar energía, podría ofrecer protección a las plantas. El proyecto resuelve el desafío de la estabilidad térmica de los materiales fotovoltaicos, especialmente en climas cálidos. Este avance ha sido reconocido con un premio por la Royal Society of Chemistry, y podría tener un gran impacto en la construcción de edificios inteligentes y en la energía solar del futuro.
