Privacidad en coches conectados: cómo los vehículos modernos recogen y comparten datos de conducción
La noticia aborda la creciente preocupación por la privacidad en los coches conectados. Un experto en ciberseguridad desactivó el GPS y el módem de su Toyota RAV4 siguiendo instrucciones publicadas en su blog, argumentando que los fabricantes pueden vender datos de sus conductores a aseguradoras y empresas externas. En Estados Unidos, estas prácticas son comunes, mientras que en Europa el GDPR y el EU Data Act regulan estrictamente el uso de datos personales. Sin embargo, aunque los datos no personales puedan compartirse legalmente, combinarlos con otra información puede convertirlos en identificables y vulnerables. Esto genera riesgos de privacidad, especialmente cuando los usuarios otorgan su consentimiento sin ser plenamente conscientes de ello, debido a acuerdos largos y complejos. Además, la noticia destaca que los coches modernos funcionan como centros de datos, registrando ubicación, velocidad, frenadas bruscas, aceleraciones, música o podcasts reproducidos, e incluso grabando audio y vídeo del interior y exterior del vehículo. A pesar de que es posible desactivar el GPS y el módem, la información personal se sigue recopilando a través de otros dispositivos y aplicaciones que usamos a diario, mostrando que la protección de datos sigue siendo un desafío en la era de los vehículos conectados.
