La Fuerza Aérea de EE.UU. adjudica a Boeing el desarrollo de su caza de sexta generación
La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha seleccionado a Boeing para liderar el desarrollo del caza de sexta generación dentro del programa Next Generation Air Dominance (NGAD). Este contrato es crucial para la compañía, que enfrenta desafíos en su división de defensa y el cierre de la línea de producción del F/A-18 en su planta de St. Louis.
El nuevo caza, denominado F-47, promete superioridad aérea con mayor alcance, sigilo avanzado y menor costo en comparación con el F-22. Además, integrará tecnología de comunicación avanzada y será compatible con drones de combate. Aunque el programa ha permanecido en gran medida en secreto, se sabe que al menos un prototipo ya ha realizado vuelos de prueba.
El contrato, adjudicado bajo la administración de Donald Trump, pone fin al monopolio de Lockheed Martin en la producción de cazas furtivos y refuerza la posición de Boeing en la aviación militar. No obstante, el alto costo del programa y la necesidad de cumplir con los estrictos estándares de la USAF representan un desafío. Se espera la compra inicial de 200 unidades, lo que marcará un punto de inflexión en la estrategia de defensa aérea de EE.UU. frente a la creciente competencia con China.
