Fabricar iPhones en EE. UU.: un desafío logístico, técnico y económico según Apple
La posibilidad de fabricar iPhones completamente en Estados Unidos ha sido promovida por el expresidente Donald Trump como una medida para impulsar la economía y recuperar el liderazgo industrial. Sin embargo, Apple sostiene que este objetivo es poco realista. Tim Cook y, en su momento, Steve Jobs, han destacado que el problema no es solo económico, sino técnico y estructural. China posee una infraestructura manufacturera y una mano de obra altamente especializada que EE. UU. no puede igualar actualmente. Además, el coste de replicar estas condiciones en suelo estadounidense implicaría no solo salarios más altos, sino también una escasez de profesionales capacitados. Aunque hay esfuerzos por automatizar el proceso con robots, como los modelos de Tesla o las iniciativas de Apple para reducir mano de obra humana, la precisión requerida aún necesita intervención humana. A pesar de intentos como el ensamblaje del Mac Pro en Texas, fabricar un iPhone completo en EE. UU. sigue siendo improbable en el corto plazo. Estimaciones sugieren que el precio del dispositivo podría duplicarse o triplicarse si se trasladara toda la producción al país. La viabilidad de esta propuesta se enfrenta a barreras laborales, económicas, logísticas y materiales difíciles de superar.
