Vecinos de East Ayrshire denuncian falta de consultas públicas sobre un gran proyecto de centros de datos
La propuesta para desarrollar un complejo de centros de datos a gran escala en East Ayrshire, Escocia, ha generado una creciente inquietud entre los residentes locales, que denuncian la ausencia de un proceso de consulta pública real y transparente. El proyecto, promovido por el grupo ILI, ha sido presentado como parte de lo que podría convertirse en el mayor clúster de centros de datos del mundo, lo que ha elevado las expectativas económicas, pero también las preocupaciones sociales y medioambientales.
Según recogen medios escoceses, los vecinos han descubierto que, pese a los anuncios oficiales, el promotor no había reservado ningún espacio para celebrar las supuestas consultas públicas. Tanto el ayuntamiento de East Ayrshire como los desarrolladores llegaron a comunicar fechas para estos encuentros con la ciudadanía, pero posteriormente fueron canceladas con muy poca antelación, lo que ha alimentado la desconfianza.
Una de las residentes afectadas, Lisa Beacham, explicó que los concejales habían animado activamente a la población a organizar su agenda para asistir a las consultas, para después confirmarse que no existían reservas de locales ni una planificación real por parte de la empresa. Este hecho ha sido interpretado por muchos vecinos como una falta de respeto y una señal de opacidad en un proyecto de enorme impacto potencial.
Las preocupaciones no se limitan al proceso participativo. El tamaño del complejo y su elevado consumo energético y de agua despiertan dudas sobre su sostenibilidad, su impacto ambiental y los beneficios reales para la comunidad local. Los residentes reclaman información clara, participación efectiva y garantías antes de que el proyecto avance.
El caso refleja un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo de infraestructuras digitales a gran escala y la necesidad de equilibrar intereses económicos, transición tecnológica y derechos de las comunidades afectadas.
