Cómo la falta de moderación en Telegram ha favorecido el cibercrimen y la difusión de bulos
Telegram se ha consolidado en los últimos años como una de las plataformas de mensajería más problemáticas en términos de seguridad, desinformación y actividades ilícitas. Su política de moderación laxa y su estructura técnica han convertido a la aplicación en un espacio atractivo para ciberdelincuentes, estafadores y redes de propaganda extremista. En España, donde cuenta con unos ocho millones de usuarios, el debate ha vuelto a intensificarse tras el mensaje de su fundador, Pável Dúrov, criticando las nuevas regulaciones anunciadas por el Gobierno para reforzar la responsabilidad legal de las plataformas digitales.
La reputación de Telegram se ha visto seriamente dañada por su uso continuado en delitos como el phishing bancario, la venta de malware, la distribución de bases de datos robadas y la difusión de pornografía infantil. Durante años, estas prácticas se desarrollaron con escaso control, hasta el punto de que la plataforma era considerada por las autoridades un canal preferente del cibercrimen. La detención de Dúrov en Francia en 2024, acusado de complicidad en la difusión de contenidos ilegales, marcó un punto de inflexión. Desde entonces, Telegram ha incrementado su cooperación con las fuerzas de seguridad y ha acelerado el cierre de canales delictivos.
Según informes de empresas de ciberseguridad como Kaspersky, este endurecimiento ha provocado que algunos grupos criminales empiecen a migrar hacia otras plataformas o soluciones propias, al considerar que Telegram ya no ofrece la misma estabilidad para sus negocios ilegales. Aun así, la aplicación sigue siendo un potente altavoz para la desinformación y la agitación política. Episodios recientes de bulos, teorías conspirativas y llamamientos violentos difundidos a gran escala evidencian que Telegram continúa siendo un problema relevante en el ecosistema digital, especialmente en lo relativo al control de contenidos y la responsabilidad de las grandes plataformas tecnológicas.
