España anuncia prohibición de redes sociales a menores de 16 años y expertos debaten su efectividad
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, obligando a las plataformas a implementar sistemas efectivos de verificación de edad. Esta medida sigue la estela de Australia y se suma a planes similares en Francia y Portugal. Según datos de Unicef, en España ocho de cada diez niños recibe su primer móvil a los 11 años y el 92,5 % de los jóvenes entre 10 y 20 años está registrado en alguna red social, con un 5,7 % mostrando uso excesivo ligado a problemas de ansiedad, depresión y riesgo suicida.
Expertos ofrecen opiniones divididas. Ismael Sanz (Funcas y URJC) apoya la medida al considerar que las redes perjudican el bienestar emocional, la concentración y la atención de los jóvenes. Catalina Perazzo (Save the Children) advierte que la prohibición no es suficiente por sí sola y debe ir acompañada de verificación eficiente, educación y acompañamiento para un uso responsable. José César Perales (Universidad de Granada) la califica de precipitada y con poca evidencia científica sólida sobre el impacto en la salud mental, criticando que el umbral de 16 años es arbitrario y conservador, ya que a esa edad en algunos países se puede conducir, votar o haber finalizado la educación obligatoria.
Más allá de la edad, varios especialistas insisten en que el verdadero reto es regular el diseño adictivo de las plataformas, los algoritmos y la navegación para mitigar daños, incrementando la transparencia y limitando mecanismos que fomentan el uso compulsivo. También se alerta sobre los riesgos para la privacidad en los sistemas de verificación de edad, defendiendo soluciones técnicas que preserven el anonimato y eviten excesos como el escaneo de DNI o uso biométrico indiscriminado.
