Rusia presenta una máquina de fotolitografía nacional orientada a la producción de chips militares resistentes
Rusia ha anunciado la comercialización de la Progress STP-350, una máquina de fotolitografía desarrollada localmente para fabricar chips destinados principalmente a aplicaciones militares e industriales críticas. El sistema, creado desde 2021 con apoyo de la empresa bielorrusa Planar, utiliza tecnología de 350 nanómetros, muy alejada de los estándares más avanzados del mercado de consumo, pero considerada adecuada para entornos extremos por su resistencia y estabilidad.
Según la información difundida, estos chips están diseñados para soportar radiación, pulsos electromagnéticos, vibraciones, temperaturas extremas y altos voltajes, características importantes para misiles, radares, aeronaves y sistemas militares de control. La máquina emplea un láser semiconductor de 365 nm y puede procesar hasta 63 obleas de silicio por hora, con una vida útil estimada de hasta 10.000 horas.
El artículo destaca que la prioridad de esta tecnología no es competir con los microchips ultracompactos utilizados en teléfonos móviles o inteligencia artificial, sino garantizar fiabilidad y durabilidad en equipos de defensa. También se señala que las alternativas extranjeras serían entre dos y tres veces más caras.
La puesta en marcha de esta tecnología supone un intento de Rusia por reducir su dependencia de fabricantes extranjeros y reforzar su capacidad industrial en sectores estratégicos, especialmente tras las sanciones internacionales y las restricciones al acceso a tecnología occidental avanzada.
