Ricard Solé analiza el impacto de la neurotecnología en la mente humana y la sociedad
Ricard Solé, investigador del ICREA y director del Laboratorio de Sistemas Complejos de la Universidad Pompeu Fabra, reflexiona sobre los avances y límites de la neurotecnología en una entrevista con motivo de la exposición ‘Cerebro(s)’. Destaca el potencial terapéutico de las interfaces cerebro-computadora, especialmente en enfermedades como el párkinson, pero también advierte que aún estamos muy lejos de una verdadera integración funcional entre máquinas y el cerebro humano. Solé se muestra escéptico ante la posibilidad de ampliar nuestras capacidades mentales mediante chips o inteligencia artificial, aunque reconoce que la ciencia puede deparar sorpresas. Defiende la necesidad de proteger los neuroderechos frente al rápido desarrollo tecnológico. Subraya que las emociones humanas, la empatía y la capacidad de proyectarse en el tiempo siguen siendo propiedades exclusivas de los seres humanos. También aborda la relación emocional con las máquinas y plantea que esta podría redefinir la soledad, con efectos tanto positivos como negativos. Finalmente, recuerda que, pese a nuestros logros tecnológicos, seguimos siendo una especie con profundas contradicciones, capaz tanto de cooperar como de autodestruirse.
