Fundamentos de la computación cuántica y su impacto en ciberseguridad
La computación cuántica utiliza qubits en lugar de bits clásicos, aprovechando la superposición y el entrelazamiento cuántico para explorar múltiples soluciones simultáneamente, resolviendo problemas complejos en horas que a superordenadores les tomarían miles de años. Sin embargo, los qubits son frágiles y sufren decoherencia, requiriendo temperaturas cercanas al cero absoluto. Avances recientes incluyen el procesador Willow de Google (2025), que ejecuta cálculos 13.000 veces más rápido que superordenadores, y la hoja de ruta de IBM hacia sistemas tolerantes a fallos en 2029 con 200 qubits lógicos. En ciberseguridad, amenaza algoritmos como RSA y ECC mediante el algoritmo de Shor, planteando el riesgo de ‘harvest now, decrypt later’, donde datos cifrados se almacenan para descifrarlos futuramente. El NIST ha publicado estándares post-cuánticos (FIPS 203-205 en 2024, HQC en 2025), recomendando migración antes de 2035. Empresas como Cloudflare ya implementan estos algoritmos, mientras gobiernos exigen planes de transición. Para usuarios individuales, el cambio será transparente, pero sectores como sanidad o finanzas deben planificar ya la confidencialidad a largo plazo. La tecnología progresa rápidamente, con plataformas en la nube accesibles, aunque la supremacía práctica aún se construye [web:1] [page:0] .
