La administración pública enfrenta dificultades para captar y retener talento tecnológico
La administración pública española continúa enfrentando problemas para cubrir las plazas tecnológicas ofertadas, a pesar de que se han incrementado los puestos en áreas de Inteligencia Artificial, ciberseguridad y ciencia de datos. Expertos señalan que la brecha salarial frente al sector privado, la centralización de los puestos en Madrid y los largos procesos de oposición desalientan a los candidatos. Mientras los técnicos auxiliares (C1) son los únicos que se cubren en su totalidad, los cuerpos A2 y A1 apenas logran llenar entre el 20% y el 40% de las vacantes. La nueva Oferta de Empleo Público incluye 1.700 plazas tecnológicas, pero la competencia del sector privado, que ofrece salarios más altos y procesos de incorporación más ágiles, sigue siendo un obstáculo. Profesionales como Guillermo Areán, que dejó la DGT tras 15 años, critican que el Estado subcontrata talento en lugar de integrarlo en la toma de decisiones, mientras que otros, como Javier Sáez, encuentran oportunidades de desarrollo en la administración pese a las desventajas salariales. Asociaciones como ASTIC destacan que la falta de comunicación y la percepción de trabajos burocráticos contribuyen a la fuga de talento, poniendo en duda la efectividad de las nuevas especializaciones. La combinación de factores económicos, organizativos y de movilidad territorial sigue limitando la capacidad del Estado para atraer profesionales altamente cualificados.
