El debate sobre el uso de robots autónomos y armados en la seguridad de instalaciones nucleares
El artículo examina la creciente incorporación de robots, especialmente modelos cuadrúpedos similares al famoso ‘Spot’ de Boston Dynamics, en tareas relacionadas con el desmantelamiento y la seguridad de instalaciones nucleares en el Reino Unido. Estas máquinas han demostrado ser útiles en entornos peligrosos donde la radiación y la contaminación hacen inviable la presencia humana. Sin embargo, crecen las preocupaciones de que su empleo pueda extenderse a funciones de vigilancia armada y, potencialmente, autónoma en el futuro. La Autoridad de Energía Atómica del Reino Unido cuenta desde hace décadas con un cuerpo policial armado, la Civil Nuclear Constabulary (CNC), encargada de proteger instalaciones nucleares. Recientemente, el Gobierno británico ha ordenado el despliegue de parte de sus efectivos para proteger plantas de gas, lo que podría reducir la presencia en los emplazamientos nucleares y abrir la puerta al uso de robots para cubrir tareas de seguridad. Paralelamente, se informa de experimentos militares en Estados Unidos en los que se han modificado robots cuadrúpedos con torretas controladas por inteligencia artificial, lo que ha generado alarma entre organizaciones como las Autoridades Locales Libres de Energía Nuclear, que advierten de un posible futuro ‘distópico’ con robots armados patrullando instalaciones nucleares y tomando decisiones letales de forma autónoma. El texto concluye mencionando la campaña internacional ‘Stop Killer Robots’, que impulsa una regulación para prohibir o limitar el uso de sistemas de armas autónomos, y el reciente reconocimiento de sus esfuerzos por parte de la comunidad internacional.
