Online y offline, una distinción confusa para la moderación de contenidos

La evaluación de conductas fuera de la plataforma en la moderación de contenidos: implicaciones para la libertad de expresión y la privacidad
Foto: La Silla Vacía

La evaluación de conductas fuera de la plataforma en la moderación de contenidos: implicaciones para la libertad de expresión y la privacidad

El artículo examina cómo las plataformas digitales han comenzado a considerar conductas y contenidos fuera de sus servicios (off-platform) para decidir sobre moderación, como suspensiones o eliminaciones de cuentas. Esto surge porque ciertos discursos en línea pueden generar daños en el mundo físico, lo que lleva a evaluar el contexto social, político, el emisor, la audiencia y la inminencia del riesgo offline.

Se analiza la sentencia T-256 de 2025 de la Corte Constitucional colombiana, que declaró discriminatoria la suspensión de la cuenta de Instagram de la actriz de contenido adulto Esperanza Gómez por parte de Meta. La decisión no se basó en publicaciones dentro de Instagram, sino en actividades en otras redes y en el mundo real, lo que generó confusión entre ‘contenido’ y ‘conductas’, y entre ‘offline’ y otras plataformas.

Los autores proponen hablar de ‘off-platform’ para mayor claridad. Plataformas como Twitch tienen políticas explícitas que permiten sancionar conductas fuera del servicio (violencia, desinformación dañina, etc.), mientras YouTube y Medium usan reglas más ambiguas que permiten intervenir si el comportamiento dentro o fuera afecta a la comunidad. Meta no lo aclara expresamente, pero actuó así en el caso mencionado.

Se destacan riesgos: alta intromisión en privacidad, falta de expertise de las plataformas para manejar pruebas (a menudo de terceros), estándares laxos de evidencia y ausencia de debido proceso. Esto puede vulnerar libertad de expresión, igualdad y fuentes de ingresos. Recomiendan mayor transparencia, mecanismos de apelación, adaptación de estándares según el tipo de usuario (influencers, funcionarios, cuentas comunes) y claridad sobre si recopilan datos off-platform para otros fines, evitando posibles abusos por estados autoritarios o efectos inhibidores en la expresión legítima.

El texto concluye que el paso de un modelo de no intervención a mayor responsabilidad en moderación hace necesario reforzar salvaguardas de derechos humanos en estas prácticas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *