La red Tor no es tan segura ni anónima como se creía: Origen y vulnerabilidades
Tor, la red anónima de acceso a internet, ha sido durante años considerada una herramienta infalible para proteger la privacidad online de los usuarios. Sin embargo, recientes investigaciones y testimonios han puesto en duda su eficacia y seguridad. Aunque Tor nació como un proyecto del gobierno de EE. UU., con la finalidad de encubrir las actividades de los agentes de inteligencia, se ha abierto al público general, lo que ha generado la falsa creencia de que es completamente seguro. Además, Tor ha sido objeto de críticas por su vulnerabilidad frente a las técnicas de desanonimización utilizadas por agencias como la NSA y el FBI. A pesar de su diseño complejo, varios estudios demuestran que Tor puede ser vulnerado, ya sea a través de la correlación de tráfico o de fallos técnicos en el sistema. Otra de las preocupaciones es su financiación, que proviene en su mayoría del gobierno estadounidense, lo que genera suspicacias sobre su independencia. Además, la red descentralizada de nodos de Tor puede ser infiltrada por actores maliciosos que pueden espiar la actividad de los usuarios. Ante estas vulnerabilidades, las VPN (redes privadas virtuales) se presentan como una alternativa más segura, aunque también tienen sus propios riesgos. El uso conjunto de Tor y una VPN podría mejorar la privacidad online, pero sigue sin ser una solución perfecta.
