Robos de cables en estaciones de carga de coches eléctricos en Alemania: un problema creciente
En Alemania, los robos de cables de cargadores de coches eléctricos se han convertido en un grave problema, con hasta 70 estaciones de carga desmanteladas al día. Los ladrones cortan los cables para venderlos como chatarra de cobre, un metal valioso que alcanza unos 40 euros por cable. Sin embargo, los costes de reparación superan con creces los beneficios que los delincuentes pueden obtener. Las estaciones de carga, que suelen encontrarse en lugares tranquilos como los aparcamientos de supermercados, se han convertido en objetivos fáciles para los ladrones. Empresas como EnBW y Alpitronic están implementando medidas como mayor vigilancia y actualizaciones de software para detectar los robos, pero estos esfuerzos no son suficientes para erradicar el problema. La situación ha llegado a tal punto que las estaciones afectadas pueden quedar fuera de servicio durante más de dos semanas. Aunque los robos son perpetrados principalmente por individuos, se especula que fuerzas más organizadas podrían estar detrás de estos delitos, lo que complica aún más su resolución.
