El representante de Meta defiende en el Congreso español la actuación de la empresa ante acusaciones de vulneración de privacidad y minimiza el rol de las redes en la polarización política
El director de Políticas Públicas de Meta para España y Portugal, José Luis Zimmermann, compareció este viernes 23 de enero de 2026 en la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso de los Diputados. Aunque el presidente Pedro Sánchez había solicitado inicialmente la presencia de Mark Zuckerberg para explicar una supuesta violación masiva de privacidad en dispositivos Android (basada en una investigación de IMDEA Networks y otras universidades), fue Zimmermann quien respondió a las acusaciones. Defendió que Meta no utiliza datos de actividad web de usuarios en sitios externos para personalizar anuncios, que respeta la legislación europea y nacional de protección de datos, y que prioriza la privacidad con controles de alto nivel.
Respecto a la polarización y la desinformación, Zimmermann minimizó el papel de las plataformas de Meta (Facebook e Instagram), argumentando que la polarización tiene causas múltiples —como factores económicos, pérdida de confianza institucional y cambios mediáticos— muchas de ellas anteriores a las redes sociales. Citó estudios que indican que la evidencia de un efecto generalizado y principal de las redes es limitada, y abogó por respuestas basadas en evidencia.
En cuanto a la moderación de contenidos, destacó herramientas de denuncia, detección tecnológica proactiva, informes de transparencia anuales y verificadores independientes para combatir contenidos perjudiciales, ilegales o que afecten a menores, la seguridad pública y el debate cívico en elecciones. Se comprometió a eliminar cuentas falsas malintencionadas (estafas, manipulación coordinada), aunque reconoció la dificultad de trazar la línea entre lo legal y lo ilegítimo dada la gran cantidad de contenido.
Sobre la protección de menores, detalló medidas específicas para usuarios menores de 16 años (restricciones en contactos, contenidos visibles y tiempo de uso), hizo un llamamiento a la supervisión parental y defendió el establecimiento de una mayoría de edad digital (como los 16 años en Australia), aunque advirtió sobre los retos técnicos para verificar la edad real de los usuarios y adaptar así la experiencia.
La comparecencia contó con intervenciones de PSOE, Sumar, PP y Vox, con críticas cruzadas sobre moderación, bulos y el propio funcionamiento de los medios públicos.
