Zuckerberg declara en un juicio clave en EE UU sobre la responsabilidad de las redes en la adicción juvenil
El consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, ha comparecido por primera vez ante un tribunal en el marco de uno de los mayores litigios abiertos en Estados Unidos sobre la adicción de menores a las redes sociales. El caso se centra en la demanda presentada por Kaley, una joven de California que, junto a su familia, acusa a plataformas como Instagram y YouTube de haber contribuido de forma decisiva a sus problemas de salud mental mediante diseños pensados para generar dependencia.
La causa, que se juzga en Los Ángeles, es solo la primera de alrededor de 1.500 demandas similares que podrían llegar a los tribunales en los próximos meses. En ellas se pretende demostrar que, más allá del contenido, las propias funcionalidades de las aplicaciones —algoritmos, reproducción automática, filtros y sistemas de recompensa— fomentan un uso compulsivo, especialmente entre menores.
Durante su declaración, Zuckerberg negó que Meta tenga responsabilidad directa y subrayó que la demandante accedió a Instagram antes de la edad mínima permitida, algo que atribuyó a la falta de veracidad de los usuarios al registrarse. También defendió que la empresa ha introducido cambios con el tiempo para proteger a los jóvenes y rechazó que el objetivo de Meta sea maximizar beneficios a costa de los adolescentes.
El juicio también ha incluido testimonios de otros directivos, como el responsable de Instagram, que reconoció la existencia de usos problemáticos, aunque negó que pueda hablarse de adicción en sentido estricto. La clave del proceso será determinar si las plataformas tuvieron un papel determinante en el deterioro psicológico de la demandante y si eso implica responsabilidad legal y económica para las grandes tecnológicas.
