Los retos de la carga ultrarrápida de coches eléctricos: más velocidad, pero a costa de la vida útil

Impacto de la carga ultrarrápida en la degradación de baterías de coches eléctricos
Foto: FCE

Impacto de la carga ultrarrápida en la degradación de baterías de coches eléctricos

La creciente popularidad de la carga ultrarrápida en coches eléctricos promete reducir significativamente los tiempos de espera para los conductores, especialmente aquellos que recorren largas distancias a diario. Sin embargo, esta modalidad puede acortar la vida útil de las baterías si no se gestiona correctamente. Datos de China muestran que los usuarios que cargan habitualmente sus vehículos con potencias superiores a 120 kW experimentan una degradación acelerada, con reducciones de capacidad de hasta el 15% en dos años. Expertos como el profesor Lu Chihua y el académico Ouyang Minggao coinciden en que el calor generado y la falta de una refrigeración adecuada son factores clave en este deterioro. A pesar de las garantías ofrecidas por los fabricantes, existen condiciones específicas que limitan su aplicación, como el uso no comercial del vehículo. Para mitigar estos efectos, la industria trabaja en soluciones tecnológicas como sistemas de enfriamiento avanzados, modos de protección y preclimatización de baterías. Se aconseja limitar el uso de carga ultrarrápida al 40% de las recargas y evitarla con niveles de batería extremos. También se propone desarrollar modos de carga ajustados al contexto y regular mejor las condiciones de garantía, con el objetivo de extender la vida útil de las baterías y aumentar la confianza del consumidor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *