La Unión Europea introduce etiquetas energéticas para móviles y tabletas para fomentar la sostenibilidad
A partir del 20 de junio de 2025, la Unión Europea ha implementado una nueva normativa que obliga a los móviles y tabletas a llevar una etiqueta energética similar a la de los electrodomésticos. Esta medida busca reducir el consumo energético asociado a estos dispositivos, que en 2020 alcanzó 36,1 teravatios-hora de energía primaria, cifra comparable al 85% del consumo anual de un país como Portugal. La etiqueta proporciona información detallada sobre el consumo energético, autonomía de la batería, resistencia a caídas, facilidad de reparación y durabilidad de la batería, así como su resistencia al polvo y al agua. La clasificación energética va de la A a la G, siendo la A la más eficiente. Se establece además que los móviles deben resistir al menos 45 caídas sin funda, y los fabricantes están obligados a garantizar piezas de repuesto y servicio técnico durante 10 años tras la fabricación del producto. La normativa pretende fomentar la economía circular, la fabricación de dispositivos más duraderos y reparables, y limitar el consumo energético proyectado para 2030, estimando un ahorro del 35%. Esta iniciativa representa un paso importante hacia una tecnología más sostenible y responsable con el medio ambiente.
