El micelio como alternativa sostenible en arquitectura y construcción
El micelio, la red de filamentos vegetativos de los hongos, se está posicionando como un material innovador en arquitectura por sus propiedades ecológicas y funcionales. Este biomaterial, capaz de autorrepararse y absorber CO2 durante su crecimiento, se puede moldear en ladrillos, placas aislantes o mobiliario. Iniciativas como Mycocrete o BioKnit demuestran su viabilidad para estructuras sostenibles, aprovechando residuos agrícolas como sustrato. Si bien presenta limitaciones como la baja resistencia en comparación con materiales convencionales y la necesidad de condiciones controladas para su desarrollo, sus ventajas como su ligereza, capacidad aislante, biodegradabilidad y bajo impacto ambiental lo hacen prometedor para usos auxiliares o temporales. Además, proyectos como los de la NASA o la startup MycoHAB exploran su aplicación en la construcción espacial y viviendas en entornos vulnerables, mostrando que este material podría ser clave tanto en el futuro terrestre como extraterrestre de la edificación. A pesar de los retos técnicos, el micelio representa una alternativa regenerativa en consonancia con la economía circular y la sostenibilidad.
