Los F-35 y los misiles balísticos de EEUU necesitan el componente clave de un imán. El problema es que era ‘Made in China’

La dependencia de EEUU de tierras raras chinas pone en riesgo su capacidad militar
Foto: xataka.com

La dependencia de EEUU de tierras raras chinas pone en riesgo su capacidad militar

La reciente decisión de China de restringir la exportación de tierras raras —materiales fundamentales para la industria tecnológica y militar— ha generado una alarma considerable en Estados Unidos, especialmente en el ámbito de la defensa. El 90 % de los componentes clave como imanes de neodimio y disprosio se producen o refinan exclusivamente en China, lo que convierte a ese país en un actor central dentro de la cadena de suministro militar estadounidense. Esta situación impacta directamente en la fabricación de sistemas como los cazas F-35, misiles balísticos, drones y otros equipos estratégicos, que dependen de estos materiales para su funcionamiento. Washington dispone de reservas limitadas que solo permitirían mantener la producción durante unos pocos meses, lo que ha motivado una carrera por diversificar proveedores y recuperar capacidades de refinamiento nacional. Aunque existen iniciativas como la reapertura de la mina Mountain Pass en California o proyectos para extraer minerales del fondo del Pacífico, la supremacía china continúa siendo incuestionable a corto plazo. Esta situación recuerda a momentos históricos en los que el suministro de recursos críticos fue un punto débil estratégico para Estados Unidos en tiempos de conflicto. Hoy, esa vulnerabilidad se manifiesta con nuevas dimensiones geopolíticas en plena guerra comercial con China.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *