Cloudflare escala su conflicto con LaLiga ante el Gobierno de EE.UU. y genera preocupación por la dependencia tecnológica europea
El artículo informa sobre el conflicto entre Cloudflare y LaLiga por los bloqueos masivos de direcciones IP que esta última impulsa en España durante los partidos de fútbol para combatir la piratería. Estas medidas, ordenadas judicialmente, afectan no solo a sitios ilegales, sino también a páginas legítimas, incluidos portales gubernamentales y sanitarios, lo que perjudica a miles de usuarios y a clientes de Cloudflare. El CEO de la compañía, Matthew Prince, ha comunicado su malestar a senadores estadounidenses, al Departamento de Estado y a la Administración Trump, argumentando que las autoridades españolas favorecen intereses locales en detrimento de empresas estadounidenses. Cloudflare ya presentó quejas ante la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. en noviembre de 2025 y amenaza con dejar de operar en España e Italia (este último tras multas relacionadas). El texto especula que, en el contexto del segundo mandato de Donald Trump —más imprevisible y proteccionista—, las quejas podrían derivar en represalias extremas, como una orden ejecutiva que limite el acceso europeo a servicios digitales clave de big tech estadounidenses (centros de datos, correo, pagos). Se menciona la preocupación creciente en la UE por esta dependencia, con referencias a un artículo del Washington Post y declaraciones de la eurodiputada Aurore Lalucq sobre la necesidad de sistemas de pago alternativos a Visa y Mastercard. Aunque improbable por el impacto económico, el artículo advierte que un ‘tirón de cable’ selectivo contra España no sería imposible como mensaje geopolítico. En resumen, se trata de una escalada comercial y política que pone de relieve la vulnerabilidad europea ante la infraestructura tecnológica dominada por EE.UU.
