LG integra Microsoft Copilot en sus Smart TV sin opción de desinstalarlo y reabre el debate sobre el control del usuario
Usuarios de televisores inteligentes de LG han denunciado en los últimos días la aparición de una nueva aplicación en la pantalla principal de webOS: Microsoft Copilot. Esta aplicación se ha instalado automáticamente tras una actualización de software y no puede desinstalarse, algo que ha generado una fuerte reacción negativa. Aunque el icono puede ocultarse, la aplicación permanece activa en el sistema, lo que muchos consideran una pérdida clara de control sobre un dispositivo que han comprado.
El caso se enmarca en una tendencia más amplia del sector tecnológico: fabricantes y grandes plataformas añaden funciones, servicios o accesos directos sin el consentimiento explícito del usuario. En este caso, LG y Microsoft materializan una colaboración anunciada previamente en el CES 2025, donde se presentó la estrategia de ‘AI TV’ de LG, con Copilot como asistente capaz de responder preguntas y recomendar contenidos. Sin embargo, la implementación actual parece limitarse a un acceso directo a la versión web de Copilot, más que a una integración profunda y útil.
Las críticas no se centran solo en la presencia de Copilot, sino en su carácter impuesto. Para muchos usuarios, este tipo de decisiones refuerza la sensación de que ya no son realmente dueños de sus dispositivos, sino simples usuarios de plataformas controladas por terceros. Además, se suma la preocupación por la privacidad. LG incluye funciones como ‘Live Plus’, que permite analizar lo que se muestra en pantalla para ofrecer recomendaciones y publicidad personalizada. Aunque esta opción puede desactivarse manualmente, vuelve a plantear dudas sobre la recopilación de datos.
Ante este panorama, algunos expertos recomiendan desconectar la Smart TV de internet y utilizar dispositivos externos de streaming para evitar actualizaciones invasivas y publicidad. No obstante, incluso estas alternativas tampoco están libres de prácticas similares. El caso de Copilot en las televisiones LG se convierte así en un ejemplo más del conflicto entre innovación, negocio y derechos del consumidor en el ecosistema digital actual.
