Tesla afronta demandas por problemas persistentes con el frenado automático de su Autopilot
El sistema de asistencia a la conducción Autopilot de Tesla está en el centro de la polémica por las denominadas ‘frenadas fantasma’, maniobras repentinas e injustificadas que los vehículos realizan a alta velocidad, generando situaciones peligrosas. Aunque el problema es conocido desde 2015, ha resurgido con fuerza en 2025 debido a una oleada de demandas colectivas en Estados Unidos y Australia. En EE.UU., una jueza federal ha autorizado una demanda colectiva que acusa a Tesla de ocultar estos fallos a sus clientes. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) ya había recibido más de 750 quejas relacionadas. En Australia, más de 10.000 conductores se han sumado a una denuncia similar. Los usuarios reportan frenadas en túneles, con lluvia o niebla, o por errores en el reconocimiento de señales de tráfico, obligándoles incluso a desconectar el sistema. Las críticas apuntan a una pérdida de fiabilidad del Autopilot, sobre todo tras el cambio al sistema Vision basado solo en cámaras. Esta situación pone en entredicho la seguridad de los sistemas de conducción autónoma y ha abierto un debate sobre la responsabilidad de los fabricantes y el futuro de estas tecnologías en la industria del automóvil.
